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Cómo curar una sartén de hierro fundido en 5 pasos

Aprende a curar tu sartén de hierro fundido en 5 pasos sencillos. Con el curado correcto quedará antiadherente, durará años y cada uso la hará mejor.

Una sartén bien curada es antiadherente de forma natural, dura muchos años y mejora con cada uso. Solo necesitas un poco de tiempo y grasa.

Lo que necesitas:

  • Sartén de hierro fundido (nueva o usada)

  • Jabón suave y una esponja

  • Aceite vegetal refinado, de linaza o de canola

  • Papel absorbente o un paño limpio

  • Horno

Pasos

  1. Lava la sartén. Si es nueva, quítale el recubrimiento protector con agua caliente y jabón. Sécala por completo, incluso sobre una estufa encendida unos minutos.

  2. Aplica una capa fina de aceite. Usa papel o un paño para cubrir toda la superficie, por dentro y por fuera. Quita el exceso: la sartén debe verse brillante, no pegajosa. Demasiado aceite deja una capa irregular.

  3. Hornea boca abajo. Precalienta el horno a 230 °C (450 °F). Pon la sartén boca abajo en la rejilla, con papel de aluminio debajo para recoger goteos. Hornea 1 hora y apaga el horno. Deja que se enfríe dentro.

  4. Repite. Haz dos o tres capas más, con el mismo proceso. Cada capa crea una superficie más lisa y resistente.

  5. Úsala y cuídala. Cocina con grasa desde el primer día. Después de cada uso, lava con agua caliente y cepillo (el jabón suave ya no daña el curado), sécala al fuego y aplica una gota de aceite.

Consejos

  • Si la superficie se ve pegajosa o con manchas, hornea otra hora con una capa muy fina.

  • Si se oxida, lija con lana de acero, lava y repite el curado.

  • Cocina alimentos ácidos (tomate, vino) con moderación al inicio: pueden dañar el curado.

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